Cómo ser más productivo trabajando desde casa
Trabajar desde casa es un estilo de vida deseado por muchas personas, pero requiere una buena dosis de autodisciplina si quieres que sea rentable y sostenible a largo plazo.
Incluso si pasas todo el día frente a tu computadora, es fácil engañarte haciendo cosas que parecen trabajo, pero no lo son. Si eres emprendedor o trabajas por cuenta propia, mantenerte al día con las redes sociales y leer ciertos blogs puede ser necesario para estar actualizado y mantener tu marca personal, pero no a expensas de no avanzar en tus proyectos.
Después de un año trabajando desde casa la mayoría de los días, creo que he logrado crear un entorno –tanto físico como mental– que me permite ser muy productivo. Estos consejos pueden ayudarte a ser más productivo si te encuentras en una situación similar.

1. Prepare un espacio de trabajo cómodo
El lugar en tu hogar donde trabajas debe ser únicamente para el trabajo, y no debes utilizar el resto de tu hogar, como la cama o el sofá frente a la televisión, para trabajar. Mantén los espacios separados para que los límites entre el trabajo y la vida personal estén claramente definidos.
Utiliza un escritorio limpio y ordenado donde sea agradable trabajar. No escatimes en tu comodidad. Vas a pasar muchas horas allí, así que compra una silla cómoda, con la que puedas adoptar y mantener una buena postura durante mucho tiempo.
Mantenga la habitación bien climatizada. No dude, el calor o el frío excesivos arruinarán su día de trabajo. La iluminación también es importante. Busque un área con buena iluminación natural, evite los reflejos en la pantalla del ordenador y utilice una buena lámpara con luz blanca fría (que no genera calor) si trabaja por la noche.
2. Establecer una (o varias) rutina
Necesitas mantener cierta regularidad en tu vida diaria, para que tu cuerpo y tu cerebro sepan cuándo es el momento de trabajar y cuándo de descansar. Establece un horario horario
Experimenta con diferentes opciones hasta que encuentres una rutina que te motive y un horario que funcione para ti. Tengo dos rutinas con un horario muy similar, una para los días que hago ejercicio y otra para el resto, con más tiempo para el ocio y las tareas en casa.
3. Planifique cada día
La parte más difícil es decidir qué hacer. No puedes ir a ciegas, tienes que saber exactamente qué vas a hacer cada día. Idealmente, la noche anterior deberías dedicar 5 minutos a escribir de forma muy específica qué vas a hacer al día siguiente. Si te vas a dormir ya sabiendo qué vas a hacer al día siguiente, dormirás mejor y te levantarás por la mañana con ideas claras.
Por supuesto, para poder planificar cada día, deberías haber realizado previamente una revisión semanal de tus proyectos y tareas en curso. Y para que esta revisión semanal tenga sentido, cada pocos meses deberías haber realizado una planificación general, a un nivel más alto, de tus objetivos y responsabilidades.
4. Trabaje primero en sus MITs
Cuando estés definiendo tu plan de acción diario, destaca cuáles son las Tareas Más Importantes (MITs), es decir, las que debes realizar lo antes posible porque te acercan a completar proyectos y alcanzar objetivos.
Selecciona una, dos o, como máximo, tres tareas importantes y realízalas al principio del día. Si realizas las tareas más importantes primero, pronto experimentarás una sensación de logro y satisfacción, y el resto del día transcurrirá sin problemas.
5. Trabajar en bloques de tiempo con descansos entre ellos.
Existen varias técnicas para trabajar en bloques de tiempo (alternando trabajo con breves descansos). Al trabajar de esta manera, se mantiene una mejor concentración, se eliminan las interrupciones, se evita el agotamiento y, como consecuencia, se aumenta la productividad y la creatividad. No es para todo el mundo, pero le recomiendo que lo pruebe durante unos días y que se esfuerce por adaptarse. Vale la pena.Al trabajar de esta manera, podrás mantener mejor la concentración, eliminar las interrupciones, evitar el agotamiento y, como consecuencia, aumentar tu productividad y creatividad. No es para todos, pero os recomiendo que lo prueben durante unos días y que se hagan los esfuerzos necesarios para adaptarse. ¡Valdrá la pena!
6. Evite las distracciones
En tu rutina diaria deberías definir unos pocos momentos al día para dedicarte a responder correos electrónicos, atender llamadas, acceder a redes sociales, leer blogs, enviar mensajes de WhatsApp, etc. Si mantienes todas estas cosas activas durante todo el día, es decir, todos los programas abiertos y las notificaciones activadas, estarás perdido. Tu productividad tenderá a cero y tu estilo de vida deseado no podrá mantenerse de ninguna manera.
7. Recuerda por qué haces lo que haces
Con el tiempo, es probable que pierdas un poco de perspectiva y, con ello, la motivación para seguir trabajando arduamente.Necesitas un sistema para ayudarte a mantener tu motivación.
Introduce carteles, letreros y recordatorios en tu lugar de trabajo para ayudarte a recordar tus valores y objetivos. Utiliza un sistema visual que te recuerde cada día por qué haces lo que haces, dónde estás y dónde quieres llegar. Yo utilizo una parte de mi pizarra para esto.
8. Encontrar lugares de trabajo alternativos adecuados
En caso de que no lo sepa, trabajar desde casa todos los días es agotador. No importa lo cómodo que sea su lugar de trabajo, pasar todo el día en el mismo lugar puede convertirse en algo muy cansado, especialmente si, además, no tiene interacción con otras personas.
Busque cafeterías cómodas, con poco ruido, wifi, buen café y gente amable. Hable con alguien sobre cualquier tema y realice allí las tareas que requieren un nivel de concentración menor. Esto le brindará un respiro a su rutina diaria.
9. Utilice un sistema para organizarse
Organizarse no es tan simple como parece. No se trata solo de escribir una lista priorizada de tareas y tacharlas una vez completadas.
10. Y, por supuesto, no olvides disfrutar de la vida.
Todo esto sería aburrido si de vez en cuando y sin previo aviso no pudieras romper todas las reglas, horarios y planes, y disfrutar de un café con un amigo, ver el Mundial con algunos compañeros, hacer lo que te apetezca con tu familia, o simplemente relajarte un rato en la playa. Por eso has elegido este estilo de vida, y es por eso que esos compañeros que trabajan de 9 a 6 te envidian.
Usted es el dueño de su tiempo. Esa es su mayor recompensa, ¡aprovecha!

Raquel C.
